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Me gusta dominar y eso lo notan -y disfrutan- mis esclavos. Pero no acepto dominar a cualquiera; para ser admitido en mis sesiones es imprescindible solicitarlo de la forma apropiada.
Una primera conversación en la que se aprecie la sinceridad del esclavo respecto a sus sentimientos de sumisión o masoquismo, y en la que demuestre un gran respeto por su Ama, bastará para que nazca espontáneamente en mi el deseo de dominarle.
La magia del Sado no se improvisa, se crea desde mi autoridad y tu sometimiento; por eso, en todo momento, tanto antes como después de la sesión, observarás unas reglas básicas: siempre me hablarás de ud. y nunca mirarás directamente a mis ojos.
Al principio te interrogaré sobre tus deseos y fantasías, que serán tenidos en cuenta y se realizarán mezclados con los míos, de modo que la experiencia sea satisfactoria para ambos. Siempre respetaré tus límites. |
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Entre Ama y esclavo se establece una conexión muy especial.
Ni tu mas mínima reacción me pasará inadvertida y así podré conducirte hasta donde nunca has llegado, y tu aprenderás a adivinar mis deseos para satisfacerlos.
La mezcla de crueldad y comprensión con que te someteré, te llevará a un estado mental de felicidad absoluta que te acompañará mucho tiempo después de que la sesión haya terminado.
Quienes no saben distinguir entre Sadomasoquismo y sexo no me interesan como esclavos.
Algunos "aprendices de esclavo" suponen que en una sesión de Dominación el Ama los utilizará sexualmente, e ignoran el hecho de que para que un Ama use a su esclavo como un objeto -si es que desea hacerlo- para su placer, antes debe haberlo convertido en eso, en un mero objeto de su propiedad, y eso es algo que requiere mucho tiempo.
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Observar unas rígidas normas de higiene es, en mi opinión, imprescindible para practicar el Sadomasoquismo. Por este motivo rechazo cualquier práctica que en sí misma sea antihigiénica, como la coprofilia o la lluvia dorada.
En mis sesiones, sólo la seguridad física y sanitaria de mis esclavos está por encima de sus deseos, e incluso de los míos.
Quiero mencionar la absoluta privacidad y discreción de mis sesiones, lo que garantiza también una indispensable seguridad, tanto para mis esclavos como para mi. _________________
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